Miercoles pasado. Stone temple pilots en el festival que se dio en el Club Ciudad de Buenos Aires. Como siempre apoyo fuertemente la escena emergente, entonces llege lo mas tarde posible para no odiarlos, solo agarre empezado el set de Massacre, una banda que no me va ni me viene, pero que tiene un frontman que sale a cantar con un buzo atado a la cintura, un pantalon ajustado y una remera cualquiera que no disimula ni un poco su panza de asado, que no tiene nada de malo aparte. Aparte hablaba, y no hablaba como futbolista que agradece y dice que le encanta tocar. Decia boludeces, pero al menos era diferente. Igualmente, no me resulto muy agraciado que la banda sorpresa sea un conjunto que no solo pertenece al sello que organiza, sino que ya se habia presentado en el pepsi, lo cual fue medio un choreo, uno esperaba algo un poco mejor o mas rebuscado. Evidentemente no habian conseguido a nadie.
A las nueve de la noche termino Massacre, nueve y treinta estaba empezando puntual STP, que bueno, es una gran banda, y no se le puede criticar nada, ni siquiera que Scott Weiland, su cantante, no estaba en el mejor estado que se le podia pedir, pero el tipo tiene cancha, ni se noto nada raro. Ni tampoco que no hubo ningun intento de desplegar show, lo cual a algunos les puede gustar, y a otros no. Lo unico que vino con la banda fueron sus instrumentos y el vestuario. Las pantallas eran las mismas de todo el recital, y ni siquiera tenian preparado nada de video o de grafica, solamente pasaron renders psicodelicos como esos que uno puede ver en su pc con el Winamp o el Windows media player bajo visualizaciones. Pero la banda sonó, no necesitaba nada mas ( aunque hubiera sido lindo sentirse un poco mas querido como publico ).
Tampoco deberiamos quejarnos, porque al fin y al cabo vinieron solo por Argentina, dado que habian cancelado todo el tour sudamericano, siendo esa la razon por la cual se paso la fecha al miercoles, quedando como cierre fisico del festival.
En cuanto al publico, de caras heterogeneas y de rango etareo amplio, se amontonaba y presionaba, sin pensar en los valientes que estaban contra la valla, con tal de sentir un poco mas cerca lo que pasaba sobre el escenario. Hubo momentos de suma excitacion, con temas como Crackerman, Sex type thing y vasoline que cualquiera sin conocerlos hubiera saltado animado por el frenesi general.
Me gusto.
Hay un concurso para el p*psi music en el cual, después de haber concurrido, se puede enviar una nota para ser publicada quien sabe donde, y viendo las que ya ganaron de las fechas que pasaron, claro, todas un bombardeo de rosas y jazmines. Es por eso que esta nota nunca será tenida en cuenta: D
No es caro lo que salen las entradas, porque son varias bandas que tocan. Igual esto de wall street pega duro y hay que sacrificar algunos días de música, por lo que decidí comprar para ver a Nine Inch Nails y a los Stone temple pilots. La fecha de los industriales es la que pasare a contar, vivida ayer.
Por empezar la seguridad. Después nos quejamos todos que las cosas fallan, pero claro, que vamos a hacerle con los trogloditas que ponen a controlar el bienestar del publico. Por razones personales yo conozco gente a la que llaman para hacer los cacheos y mantener el orden, y les aseguro que se prende fuego un pibe drogado y se van a tomar una birra. Aparte en total desconocimiento de cualquier normativa he visto revisar bolsos, monederos, y lo que se les ocurra por los mismos "prevención", en un accionar absolutamente ilegitimo, porque solo pueden pedir que uno a voluntad abra su bolso y muestre, pero uno mismo.
Punto a favor: no por hacer chivo, pero la verdad que hubo alguien que se le prendió una neurona y puso un puesto de mate listo taragui, que al momento de evitar escuchar bandas de mierda vino al taco.
Los escenarios muy confusos, el principal, con un espacio muy reducido, que le restaba grandeza, el secundario un poco más chico pero accesible, con mucho menos sonido, y el tercero que ni fui porque quedaba muy lejos, dentro de una carpa.
Solo le preste atención a 3 bandas, 7 delfines, por respeto, natas y bueno, nin.
7 delfines sonó ensordecedor para mal, pero le pusieron garra, arrancaron con héroes de Bowie, tema que también supo hacer en su momento Maria virgen, cuyo baterista estaba presente y me encontré con el durante la "tocada" de natas, que tiene un problema con el lapso de tiempo que se le dio. 40 minutos para una banda cuyos temas en promedio duran 8. Y se noto como siempre la distancia económica en cuanto a efectos y equipos.
Nine inch nails cumplió. Prolijito. Empezó súper puntual, Trent Reznos supo generar sus momentos, a través de la pantalla de leds que usan en esta gira, que lamentablemente se le quemo un modulo y dejo un pequeño cuadrado apagado todo el show, y sabiendo como es el tipo pensé que se iba a calentar y cancelar todo, pero no, le importo poco y nada, mantuvo la energía fluyendo.
Muchos temas recorriendo toda su carrera, porque en lugares como este, no se puede venir a presentar un disco nuevo siendo que no vienen nunca.
Muy cómodo fue, agradable. Contradictorio que Reznor con toda su mirada anti imperio, anti discográfica, toque en un festival de p*psi. Pero es humano, lo queremos igual.
Mariano J. Motto

